El pacto de no pactar

No ha habido encuentro presupuestario entre el Gobierno de UPN y el PSN. Un no acuerdo que no hay por donde cogerlo. Varios puntos de discordia: Museo de los Sanfermines, financiación de la Universidad Pública y Reforma Fiscal. La situación, a 18 de noviembre está de la siguiente manera:

1- Museo de los Sanfermines: el partido socialista quiere destinar 2´5 millones que cumplan con los acuerdos alcanzados, con “los contenidos no perecederos que ya están comprometidos”, como esta mañana ha reconocido Roberto Jiménez. ¿Un museo sin edificio, pero con contenidos ya adquiridos? Cumplir y después ralentizar las obras hasta que la situación permita acometerlas. UPN por su parte quiere destinar poco más de 4 millones, ralentizar su construcción, pero comenzar las obras ya en 2011, aunque el grueso de gasto llegaría en 2012. Es el punto de desencuentro, pero parece salvable.

2- Financiación UPNA: debate absurdo donde los haya. En el proyecto presupuestario el Gobierno le recorta 6 millones y ahora UPN presenta una enmienda de 5 millones y PSN de 5´5. Diferencia mínima. Además, ambas partes están de acuerdo con la financiación plurianual para la Universidad.

3- Reforma Fiscal: el mayor obstáculo era la exigencia socialista de gravar el ahorro hasta 6000 euros, subiendo los impuestos del 12 al 13%. UPN se ha negado y finalmente PSN no ha registrado ninguna enmienda al respecto. Un paso. De nuevo desencuentro en la base liquidable del IRPF. PSN propone aumentar la presión fiscal a quienes más tienen. Quienes ingresen más de 110000 euros, pagarían el 43% y quienes superen los 150000 euros pagarían el 44%, un punto porcentual más que hasta ahora. UPN se niega en rotundo y avisa que Navarra debe estar mejor que el régimen común y que las Haciendas Vascas. Parece que es el punto de ruptura, aunque estamos hablando de 1´5 millones de euros, de un presupuesto de más de 4000. Pecata minuta. Además, UPN propone una deflactación de la tarifa del IRPF un 1´5%, con un saldo positivo de algo menos de medio millón de euros.

Obviamente hay más enmiendas. PSN ha presentado un paquete por un valor de 24 millones, una cifra que sigue siendo insignificante como para que no se llegue a un acuerdo.

A pesar de remar contra la opinión de Roberto Jiménez, secretario general de los socialistas navarros, yo sí que creo que el acuerdo entre UPN y PSN, en este año electoral, era fingir desencuentro. Navarra tendrá presupuestos y aparentemente UPN defenderá su postura y PSN conseguirá sus enmiendas por la aritmética parlamentaria. De cara a la galería, UPN gobernará solo y los socialistas harán oposición, algo más agresiva que en los tres años anteriores en los que han sido “amigos” de Miguel Sanz y sus consejeros. El último año de legislatura, el pacto ha vuelto a salir adelante, el pacto de no pactar.

Maniobras que, visto el Navarrómetro, cada vez aclaran más el horizonte y Yolanda Barcina se postula como nueva presidenta foral, y Juan Moscoso como alcalde de Pamplona.

No quiero cerrar este post sin reseñar algunas enmiendas presentadas que me han extrañado. Empiezo por PSN:

– Plan de lucha contra el fraude fiscal, 1000 euros (me parece una cantidad irrisoria).

– Convenio innovación UPNA, 100000 euros (me extraña que lo desliguen de la enmienda general de financiación de la UPNA)

– Mejora de la empleabilidad de los desempleados, 2´6 millones (me parece acertado).

– Bono cultural, 100000 euros (el mismo bono que este año no se ha ejecutado ni en un 30%, caen en el mismo error)

– Me gustaría conocer más en profundidad otras enmiendas: Unión Ciclista Navarra, Basket Navarra, construcción de Centros Cívicos, fomento del Sector Audiovisual.

– La financiación para estas enmiendas proviene del Museo de los Sanfermines y de Salud Mental. Me explica María Chivite que el medio millón de recorte en el programa de Salud Mental proviene de las obras del centro psicogeriátrico que no se iban a gastar. No puede tener otra explicación.

De las enmiendas de UPN, por valor de algo más de 9´5 millones, me sorprende:

– Convenio con el Orfeón Pamplonés, 22000 euros (cifra ridícula, después de reconocer su mérito con la Medalla de Navarra).

– Convenio con la sociedad de estudios vascos, 25000 euros (nadie más la solicita).

– Nuevos centros de investigación de la Universidad de la UPNA, 1´1 millones (le recortan a la pública y no tienen reparos en financiar más la privada).

Este ha sido un modesto análisis a primera vista. En los próximos días los partidos irán posicionándose y concretando sus enmiendas para intentar cambiar los presupuestos. La resolución, los próximos días 22 y 23 de diciembre. ¡Bienvenidos al juego parlamentario!

De presupuestos habla la gente

Navarra tendrá presupuestos para el próximo ejercicio. Lo ha anunciado esta mañana el partido socialista en boca de su líder en Navarra, Roberto Jiménez. La historia es que PSN no va a votar en contra ni va a presentar ni apoyar ninguna enmienda a la totalidad, por lo que UPN con sus representación parlamentaria tiene suficiente para dotar a la comunidad foral de presupuestos sin el apoyo de ninguna otra formación. Eso sí, ahora se abre el fuego cruzado y el juego político.

Se confirma la reciprocidad. UPN se abstuvo en la votación de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso (este año su voto no era  necesario, si no que nadie dude que le hubieran hecho el juego a ZP), y ahora PSN da una palmadita en la espalda de los sapeurs de Sanz y Barcina para aparentar una calma artificial y para venderse como el partido de los ciudadanos por encima de intereses partidistas.

La clave está en el Ayuntamiento de Pamplona. Los socialistas ya han movido ficha presentando al diputado Juan Moscoso como candidato. Un primer espada que no iba a renunciar a su vida madrileña si no es por un puesto prácticamente garantizado. Y los regionalistas parece que se quedan sin candidatos de relumbrón. Mi apuesta personal sería Fermín Alonso, pero su juventud le cierra puertas.

El espectro electoral, si transcurre según la lógica, será parecido al actual. La derecha ganará y UPN podrá gobernar, seguramente sin PP y sin CDN. Sí, como lo oyen. CDN está más cerca de ser absorbido por los populares que de tener representación propia. Y UPN prefiere partir peras de estabilidad con los socialistas que volver con los populares de un cuestionado Santiago Cervera en la sede de Príncipe de Viana. La única duda es que Yolanda Barcina, actual presidenta de UPN y candidata al Parlamento foral, es más pro-PP que anti-PP. Aún así, me huele a que vería con buenos ojos un acuerdo tácito que lleve a compartir estabilidad en la Casa Consistorial y en la Diputación.

Lo mejor, que no hablaremos de mayorías y nos seguiremos divirtiendo una legislatura más con los vaivenes políticos. Lo peor, uno ya no sabe a quién votar ni si su voto sirve para algo. Tiempo al tiempo…

OPOSICIONING

El terreno político se presenta rocoso en el Estado español. Somos un país sin igual: terrorismo, sentimientos nacionalistas, nación de naciones…y oposición. Es sin duda la clave de la democracia moderna nacional y la debemos analizar desde nuestra posición apolítica y preocupación social. En un sistema democrático como el actual, el poder recae en los ciudadanos, quienes elegimos a unos representantes para que velen por nuestro bien, pero en ocasiones se obcecan con la idea de la victoria electoral y descuidan su obligación de preservar nuestros intereses. Es fácilmente entendible con un ejemplo clarificador. En el supuesto de que nuestro pueblo esté atravesado por un caudaloso río, se antoja necesaria la construcción de un puente para poder salvar este obstáculo natural. Obvio. Pues en España parece no ser así. Si el puente es mandado construir por el partido que tiene mayoría en ese ayuntamiento, demos por seguro que el partido que se sienta en las butacas de la oposición se negará, por el simple hecho de no haber sido ellos quienes expresaran la idea y de negarse a contentar al partido contrario y rival. Ese es el quid de la cuestión, la absurda relación que se empeñan en dar entre oposición y rivalidad. No tiene nada que ver. Los representantes políticos deben olvidarse de inútiles rivalidades entre sí. Este partido lo juegan con la misma camiseta, por lo que un logro de unos es un logro de todos. En España se da la oposición como un deporte, como una afición, y no como un deber social. Además es un deporte de alto riesgo, pues oponerse a todo va en contra de la sociedad en general, así que a lo mejor hay que añadir en la lista de deportes como puenting, rafting, o surfing el “oposicioning”. Ojalá tomen nota nuestros gobernantes y dejen de hacerse oposición un día sí y otro también, porque en un momento como el actual deben trabajar todos los grupos políticos juntos, independientemente de sus ideologías, y luchar por el bienestar general y por el bien social. ¿Utópico? En sus manos está que podamos encontrarnos en un momento histórico o no, y una de las mayores trabas es la oposición entre los dos partidos más votados del país. Oposición por oposición, no. Que se dejen de pamplinas y se olviden de las urnas, que dejen de prostituirse políticamente por un puñado de votos, y que no olviden que son representantes del pueblo, por y para el mismo.